número

17.1.12

ca lei dos co pio.


¿Será que se corresponde con la realidad, que algo tan simple sea tan bello? ¿Será cuestión de gustos? En fin, sumergirse en ese inventario de colores diminutos, guardados entre cristales, perderse ahí, o mejor dicho encontrarse ahí, es genial. Y uno sólo tiene que espiar a través de un hueco y mover el hermoso artefacto. Y surgen un montón de cosas. Lo más curioso de todo es que yo espío de vez en cuando sólo para comprobar que esos colores siguen ahí.




No hay comentarios:

Publicar un comentario