Camino, siempre por el empedrado, trato de descubrir esa magia indescrifrable de cada paisaje, cada luz, me emociona el mismo hecho de no saberlo y saber que está ahí, esperándome. Tranquilidad y ruido, un equilibrio perfecto. Belleza. El placer mismo en todas sus opciones. El amor, el amor verdadero, que hace a uno inmortal, olvidarse de la muerte y amar. La noche. La medianoche con su campaneo, te invita a transportarte al pasado, a la alegría, la nostalgia. En cualquier época, todo es hermoso, allí. Sueños cumplidos, promesas, besos, abrazos, manos fundidas entre sí, colores infinitos, música en su estado más puro, más natural, más habitual, más parte de un todo. El todo, eso es París.

Tengo la sensación de que tu sueño es ir a vivir a París (:
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminaren francés vimos esa peli la semana pasada (: me encantó!
ResponderEliminarcoincido con la chica de arriba, creo que queres irte a vivir a París (quien no? jajaj)
Beso!